El Jorullo Bridge: Adrenalina Suspendida en las Montañas de PV

En lo alto de la sierra que rodea a Puerto Vallarta, donde el paisaje invita a mirarlo desde la contemplación, se encuentra el Ejido El Jorullo, un sitio que alberga un proyecto ecoturístico que destaca por su grandeza y visión.
Su historia comienza hace dos décadas, cuando un grupo de familias pertenecientes al ejido decidió crear un proyecto propio, íntimamente ligado a la naturaleza y al espíritu aventurero del destino.
En sus primeros años, el proyecto estuvo enfocado exclusivamente en tours de tirolesas. Con el paso del tiempo, la experiencia fue creciendo y diversificándose de manera orgánica, incorporando nuevas formas de explorar el entorno para ofrecer un contacto directo y respetuoso con el paisaje.
Dentro de esta transformación, uno de los hitos más relevantes llegó en 2017 con la inauguración de El Jorullo Bridge, una obra que redefinió la experiencia del lugar y lo posicionó en el mapa internacional del turismo de aventura.
Con 470 metros de largo y suspendido a 150 metros de altura, El Jorullo Bridge ostenta el título del puente vehicular colgante más largo del mundo. Más allá de la cifra, la experiencia de cruzarlo es profundamente sensorial: el vértigo se mezcla con la inmensidad del paisaje, mientras los visitantes lo recorren a bordo de vehículos todo terreno y/o cuatrimotos en trayectos cargados de emoción y adrenalina.
Llegar al Ejido El Jorullo es, en sí mismo, parte de la experiencia. El trayecto desde Puerto Vallarta conduce gradualmente hacia la sierra, dejando atrás el entorno urbano para adentrarse en caminos rodeados de vegetación y paisajes rurales que anticipan la aventura. Este acceso permite descubrir una cara distinta del destino, donde el ritmo cambia y la conexión con el entorno se vuelve protagonista.
El Jorullo Bridge no solo es una atracción; es una experiencia memorable que muestra el valor y rinde tributo al entorno natural.
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